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Artritis en gatos: las señales y lo que de verdad ayuda

Por Dalia · Última revisión: 29 sept 2026

Marco, un gato mayor rescatado, descansando a gusto
Que tu gato baje el ritmo no siempre es «cosa de la edad»
Su Majestad deja de saltar

Vídeo en inglés — transcripción completa más abajo

Lee la historia

Su Majestad antes reinaba desde lo alto del armario. Últimamente, se limita a… mirarlo.

Todo el mundo dice: se está haciendo mayor, nada más. Pero bajar el ritmo no es solo cosa de la edad. Puede ser artritis. Y la artritis duele.

Es muy, muy frecuente. Los estudios sugieren que la mayoría de los gatos de más de doce años tienen algún grado de artritis. Aun así, muchos nunca reciben un diagnóstico, porque los gatos son expertos en ocultar el dolor.

Así que fíjate en los pequeños cambios: ya no salta para subirse a los sitios, o salta a menos altura. Se lo piensa antes de usar las escaleras. Hace sus necesidades cerca del arenero, pero fuera. Tiene el lomo desaliñado, sin acicalar. Duerme más y juega menos. Se pone gruñón cuando lo tocas.

Si notas alguna de estas señales, acude a tu veterinario. Hoy hay opciones que de verdad ayudan: analgésicos específicos para gatos e incluso una inyección mensual.

Pero nunca le des analgésicos para humanos. Para los gatos pueden ser mortales.

En casa, pónselo fácil. Coloca escalones o una rampa para que llegue a sus sitios favoritos. Usa un arenero con un lateral bajo. Deja comida, agua y un arenero en cada planta. Ofrécele camas cálidas y blanditas, y ratitos de juego suave, cortos y frecuentes.

Mantener un peso saludable también ayuda a las articulaciones.

Su Majestad vuelve a reinar desde el armario. Con una escalerita. Instalada por su personal.

Antes tu gato saltaba hasta lo alto del armario. Ahora se queda mirándolo. Es fácil pensar que «se está haciendo mayor», pero bajar el ritmo suele ser una señal de artritis, y la artritis duele. La buena noticia: tú y tu veterinario podéis hacer mucho para ayudarle. Mira el vídeo corto de arriba y sigue leyendo.

¿Es frecuente la artritis en gatos?

Mucho. Los estudios con radiografías sugieren que la mayoría de los gatos de más de unos 12 años presentan signos de artritis (enfermedad articular degenerativa) al menos en algunas articulaciones. Aun así, muchos nunca reciben un diagnóstico: los gatos son expertos en ocultar el dolor y es fácil confundir las señales con el envejecimiento normal.

La artritis también puede aparecer en gatos más jóvenes, por ejemplo tras una lesión, o en razas propensas a problemas articulares como la displasia de cadera (más frecuente en los Maine Coon, entre otras).

Las señales: fíjate en los pequeños cambios

Los gatos con artritis rara vez cojean. En su lugar, busca cambios graduales en su comportamiento diario:

  • salta menos, llega a menor altura o se lo piensa antes de saltar
  • deja de subirse a sitios altos que antes le encantaban (alféizares, lo alto del armario)
  • le cuestan las escaleras, o las sube y baja despacio
  • hace sus cosas cerca del arenero, pero fuera, porque le duele entrar
  • tiene el pelo descuidado, enredado o sin acicalar, sobre todo en el lomo y las caderas, donde le cuesta llegar
  • tiene las uñas demasiado largas, porque araña menos
  • duerme más, juega menos, está menos activo
  • se muestra de mal humor cuando le tocas o le coges en brazos, o se esconde más

Si notas alguna de estas señales, pide cita con tu veterinario. Unos vídeos cortos de tu gato saltando o usando las escaleras en casa pueden ser de gran ayuda, porque en la clínica los gatos suelen comportarse de otra manera.

Cómo se trata la artritis en la clínica veterinaria

Tu veterinario examinará las articulaciones de tu gato y quizá recomiende hacer radiografías. Después, preparará contigo un plan. Estas son algunas opciones:

  • Tratamientos contra el dolor específicos para gatos, como los antiinflamatorios autorizados para ellos, siempre bajo supervisión veterinaria y con revisiones periódicas (sobre todo de la función renal).
  • Una inyección mensual (frunevetmab), un tratamiento más reciente con anticuerpos, específico para el dolor de la artritis en gatos.
  • Otros medicamentos y medidas de apoyo (por ejemplo, ciertos suplementos o acupuntura), que tu veterinario puede recomendar como parte de un plan más amplio.

Nunca le des a tu gato analgésicos para personas. El paracetamol puede ser mortal para los gatos, y los antiinflamatorios de uso humano, como el ibuprofeno, también son peligrosos.

Cambios sencillos en casa

Unos pequeños ajustes pueden cambiar muchísimo el día a día de un gato con artritis:

  • Escalones o una rampa para llegar a sus sitios favoritos: el sofá, la cama, un alféizar soleado.
  • Un arenero con al menos un borde bajo, para que no tenga que trepar para entrar. Pon uno en cada planta.
  • Comida y agua en cada planta, para que no necesite usar las escaleras para acceder a ellas.
  • Camas calentitas, mullidas y de fácil acceso en rincones tranquilos y sin corrientes de aire. A muchos gatos mayores les encanta una cama tipo iglú bien acogedora.
  • Juego suave, en ratitos cortos y frecuentes, para mantener las articulaciones en movimiento y los músculos fuertes sin pasarse.
  • Ayuda con el aseo: cepilla con suavidad el lomo y las caderas, donde les cuesta llegar (consulta nuestra guía de cepillado).
  • Revisión de las uñas: los gatos menos activos necesitan que se las corten más a menudo.
  • Un peso saludable: el peso de más añade carga a unas articulaciones que ya duelen. Si hace falta, pide a tu veterinario un plan seguro para controlar su peso.

Vivir bien con artritis

La artritis normalmente no se cura, pero se puede controlar. Muchos gatos están visiblemente más animados, juguetones y cariñosos cuando el dolor está bajo control. Sus familias suelen decir que parece que han «rejuvenecido varios años».

Su Majestad vuelve a reinar desde lo alto del armario. Con una escalera. Instalada por su personal de servicio.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si mi gato tiene artritis?

Fíjate en los cambios graduales: salta menos o a menor altura, evita los sitios altos, le cuestan las escaleras, hace sus cosas cerca del arenero pero fuera, tiene el pelo del lomo descuidado, duerme más o se enfada cuando le tocas. Los gatos rara vez cojean, así que estas señales sutiles importan.

¿La artritis en gatos es solo cosa de la edad?

No. Es muy frecuente en gatos mayores, pero es una enfermedad dolorosa que se puede tratar, no una parte inevitable del envejecimiento.

¿Puedo darle paracetamol o ibuprofeno a mi gato para la artritis?

Nunca. El paracetamol puede ser mortal para los gatos y los antiinflamatorios de uso humano son peligrosos. Tu veterinario puede recetarle un tratamiento contra el dolor seguro para gatos.

¿Qué es la inyección mensual para la artritis en gatos?

El frunevetmab es un tratamiento con anticuerpos que administra tu veterinario una vez al mes para reducir el dolor de la artritis en gatos. Pregúntale si es adecuado para tu gato.

¿Cómo puedo adaptar mi casa para un gato con artritis?

Pon escalones o rampas, usa areneros con un borde bajo en cada planta, deja la comida y el agua a su alcance, ofrécele camas calentitas y mullidas, juega con él con suavidad y a menudo, y ayúdale a mantener un peso saludable.

Fuentes

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