
Diosa cazadora 


Oliva
Hembra · Mayor (edad aproximada: 12.5 años) · Carey
lo que más le gusta: Salir de aquí para allá
Lista de comprobaciones de salud
- Con microchip
- Vacunado
- Esterilizado / castrado
- Desparasitado
- Con pruebas y revisión veterinaria
la historia de Oliva
Oliva es hermana de Maya. Las dos son hijas de Lilith y, por tanto, parientes de Bagheera: en términos humanos, serían sus sobrinas.
Oliva es una gata grande. Una chica imponente, poco dada a mezclarse con los demás y toda una señorita independiente. Así que nada de cogerla en brazos.
Los años le han sentado muy bien. En esta casa no puede salir a explorar con seguridad, así que, después de unos meses dejándola salir, decidí que se quedara dentro. Volvió a casa con una brizna de paja en el ojo y, sencillamente, no quería perderla ahí fuera, en este lugar tan poco acogedor para los gatos donde vivimos ahora.
Como puedes imaginar, la decisión no le hace ninguna gracia. Pero mientras escribo esto está en su decimotercer año de vida, y creo que esta etapa es para disfrutar sin estrés ni peleas.
Tendrá que acostumbrarse a esto y, por desgracia, a algunos hermanos con los que preferiría no cruzarse nunca. Pero, de momento, lo lleva bien.
ante la cámara
Ver a Oliva
Vídeo en inglés — transcripción completa más abajo
Lee la historia
A Su Majestad le encantan los jardines. Por desgracia, algunos no le corresponden. Aquí tienes diez plantas que pueden causar una intoxicación grave a un gato.
Diez: kalanchoe. Una alegre planta de interior que puede afectar al estómago y, en cantidades mayores, al corazón.
Nueve: tulipanes, jacintos y narcisos. Sobre todo los bulbos. Escarbar no es un pasatiempo, Majestad.
Ocho: azaleas y rododendros. Bonitos. Tóxicos. Siguiente.
Siete: cólquico de otoño. Puede dañar el intestino, el hígado y los riñones.
Seis: tejo. Se encuentra en setos y parques. Sus hojas y semillas pueden provocar una parada cardiaca.
Cinco: lirio de los valles. Campanillas diminutas. Problemas enormes para el corazón.
Cuatro: dedalera. Preciosas espigas de flores, y una de las plantas más tóxicas para los animales de compañía.
Tres: cica. Muy popular en los jardines mediterráneos. Ataca al hígado.
Dos: adelfa. Bordea la mitad de las calles de España, y todas sus partes son venenosas.
Y en el número uno: los lirios. Para los gatos, la flor más peligrosa de todas. Un mordisquito a una hoja, un poco de polen que se lamen del pelo o incluso el agua del jarrón pueden causar insuficiencia renal.
Si crees que tu gato ha mordisqueado o tocado alguna de estas plantas, no esperes a que aparezcan síntomas. Acude al veterinario de inmediato y llévate la planta.
¿Te apetece un poco de verde? Prueba con plantas seguras para los gatos, como las cintas y los helechos de Boston. Su Majestad da su visto bueno. Sobre todo para echarse la siesta.